Llega San Valentín. Prepárense para sobrevivir a esta fecha sin que se nos ponga cara de corazoncito y nos de una sobredosis de romanticismo barato. Qué lejos está esta celebración del verdadero espíritu romántico, inconformista y soñador, idealista y desencantado con la realidad circundante.
Como homenaje a aquellos auténticos románticos, que querían cambiar un mundo que no les gustaba, os invito a publicar aquí, como comentario, coplas (cuatro versos octosílabos con rima asonante en los pares) alusivas a esta celebración pero con el sentido verdaderamente romántico del amor, esa palabra mágica que todos pronunciamos sin saber muy bien lo que significa. Abriremos fuego con las siguientes coplas:
Yo no sé lo que es amar
ni vivir enamorado;
solo quiero estar en paz
sin cadenas ni regalos.
En cuatro versos de nada
voy a decirte una cosa:
no me quieras camelar
que ahora ya no me importas.





