13 de agosto de 2013

Por qué 'mamá' y 'papá' se parecen en todas las lenguas

Piensen en las palabras que designan las cosas más primarias, más comunes a todos los seres humanos y que desde el principio de nuestra vida nos rodean. Qué sé yo: agua, tierra, cielo, luna, sol. Todas ellas difieren de unos idiomas a otros. “Luna”, por ejemplo, es parecida en las lenguas que se derivan del latín (luna en italiano, lua en portugués, lune en francés), y estos términos difieren de los de origen germánico, que también se asemejan entre sí (moon en inglés, Mond en alemán). En islandés es tunglio, en eslovaco mesiac, en finlandés kuu, en húngaro Hold, en suajili mwezi y en turco, ayTérminos muy distintos para designar algo que para todos es igual, blanco, redondo, lejano: la luna.
Sin embargo, hay dos palabras –no dejen de sorprenderse por lo evidente que parece: como ha dicho en alguna ocasión el académico Ignacio Bosque, el estudio del lenguaje consiste en sorprenderse de lo cotidiano– hay dos palabras, pues, que son iguales o muy parecidas en todas las lenguas del mundo: 'mamá' y 'papá'.   Leer más

9 de agosto de 2013

Cuando nos pasamos de cultos: latinismos que usamos mal

Escribir correctamente es algo que todos deberíamos saber hacer. No se trata –¡faltaría más!– de escribir bien, exigencias de ese tipo no son presumibles en la totalidad de los mortales. Se trata solamente escribir con corrección. Más aún en este mundo en que, cada vez más, hablamos poco y escribimos mucho: Facebook y Twitter, los Whatsapp y los mensajes o los correos electrónicos… Vamos dejando constancia de nuestras habilidades redactoras por doquier, pero a veces éstas dejan mucho que desear. Lejos de lo que se suele pensar, todas estas vías de comunicación no han empeorado nuestro discurso, ni tampoco nuestra ortografía. De hecho, –decepciónense aquellos escandalizados por los estragos de las nuevas tecnologías– cosas como escribir “q” en lugar de “que” ya se hacían en la Edad Media, como atestiguan numerosos textos conservados, y acaso con más motivo que ahora: con lo caro que era el papel y lo costoso que era transcribir a mano, no estaba el asunto como para andar regalando letras.
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7 de agosto de 2013

Adriana Schlittler. Poetisa, profesora de latín y griego:"El problema de la literatura es que se no se lee, sino que se enseña"

La autora de tres poemarios, 'Parches' es el último, encuentra en la costura la paz espiritual del artista hiperactivo.

" El problema de la literatura es que se no se lee, sino que se enseña, y se enseña de una manera muy académica. Obligas a los niños a memorizar un texto sobre quién era Garcilaso y quién Lope de Vega, pero no les enseñas a Garcilaso o a Lope de Vega. Es importante saber contextualizar, pero repetir fórmulas convierte la literatura en algo muy mecánico y no permite comprender la magia de España en este terreno" afirma la escritora.
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4 de agosto de 2013

Unamuno, lector supremo

Quizás lo raro sea ser lector: con esta frase acababa 'Los raros', el libro de Pere Gimferrer que silueteaba a los componentes de una larga cabalgata de autores marginales, poco o nada leídos, excesivos o meramente inalcanzables. Ser lector, sí: eso sí que es raro. Entre los lectores, los mejores son aquellos capaces de transformar lo leído para agrandar la literatura, los que utilizan lo leído para llegar a un sitio distinto que, estrictamente, no estaba en el texto utilizado de trampolín. Lectores activos cuyo señor esencial es sin discusión Don Quijote: al fin y al cabo es el personaje que, paradójicamente, para señalar la insuficiencia de la literatura -los libros de caballerías-, necesita salir a los caminos de la vida -que no son más que literatura, claro. A su sombra de lector activo, Miguel de Unamuno. Leer más

22 de julio de 2013

Revuelo en el museo, primer libro ilustrado infantil sobre el Museo de Bellas Artes de Sevilla

Érase una vez, un angelito que buscaba un lugar que fuese solo para él. Perdido y sin saber dónde hallarlo, daba vueltas de aquí para allá. Hasta que una noche de primavera, el olor a azahar le guió hasta el Museo de Bellas Artes de Sevilla. El angelito, de piel rosada y sin nombre —por el momento—, creyó haber encontrado su sitio. Así comienza Revuelo en el museo, el primer libro ilustrado infantil sobre este espacio cultural, una publicación de la arquitecta e ilustradora Marina García que busca financiación para poder volar hasta las librerías.
A través de obras como Retrato de Jorge Manuel, de El Greco, o Inmaculada Concepción, de Murillo, el libro busca convertirse en el primer contacto de los más pequeños con el museo sevillano. “Es un acercamiento lúdico, divertido y riguroso. El objetivo es despertarles el gusanillo por el arte, que se interesen por las obras y que cuando visiten el centro reconozcan los cuadros que aparecen en el libro”, explica la autora, quien puntualiza que la publicación reúne 42 obras, de las que se han extraído los personajes que dan vida a esta aventura. “Se han elegido los cuadros más representativos”, agrega García. Leer más

15 de julio de 2013

Los cruzados de la Causa, el carlismo estético de Valle-Inclán.

Los cruzados de la Causa, es la primera novela de la trilogía dedicada por Valle-Inclán a la guerra carlista. La intención del autor era cantar la lucha, o mejor el espíritu de la lucha, de los partidarios carlistas, logrando por medio de la obra de arte  una justificación y un ensalzamiento del carlismo. El fervor  y la entrega total de los legitimistas son la materia de esta primera entrega,  haciendo que el legitimismo sea por antonomasia "la Causa", sin necesidad del adjetivo especificador. El carlismo de valle era genuino, pero era  un carlismo visto a traves de una lente idealizadora que tenía muy poco que ver con la realidad político-social. Para la mayoría de los críticos, Valle sólo tuvo una adhesión estética muy vaga a la causa carlista, aunque algunos consideran que  tuvo una época de carlista convencido. Sea como fuere, la lectura de la obra, impregnada  del característico estilo del autor, lleno de adjetivaciones  sonoras y rotundas, es en sí misma un placer para los sentidos, con una sintaxis  escueta y un léxico que se nos muestra  deliberadamente arcano y difícil, pero tremendamente evocador del heroísmo y la solemnidad que se quiere conferir al conjunto de la obra.
Si quieres leer gratis esta obra, pincha aquí. Puedes encontrar este libro en el armario 9 de la biblioteca.

9 de julio de 2013

Rosalía, una obra póstuma de Pérez galdós


 En 1979, un joven investigador norteamericano consultaba unos manuscritos de los Episodios nacionales en la Biblioteca Nacional de Madrid. En el dorso de una cuartilla descubrió, de la misma mano, situaciones y personajes desconocidos en la obra galdosiana. Varios años de trabajo han permitido reconstruir casi integra Rosalia (1872).
Fue entre los vueltos de los manuscritos de la Segunda Serie de los Episodios Nacionales en la Biblioteca Nacional que el profesor Alan Smith encontró parte de una novela de Galdós sin título y sin final que el crítico ha bautizado con el nombre de Rosalía. Otra parte de esta novela había sido descubierta y publicada antes por Walter T. Pattison. Sumando las dos partes, Smith ha reunido más de mil páginas manuscritas, o aproximadamente 85 por 100 de una novela que ha quedado inédita durante más de cien años. La reunión de estos dos manuscritos representa un descubrimiento capital que nos ayuda a entender mejor las tempranas etapas del Galdós escritor, en primer lugar como novelista aprendiz, y también para poder señalar, con más confianza que antes, las oportunidades y las tentaciones del joven novelista en los años que siguieron a la Revolución de 1868.
         La novela, de clara influencia cervantina, denosta las novelas de folletín con deliciosa ironía que a veces tiene un ambiente de humor desenfrenado  casi ausente de la obra de Galdós. Pero debajo de esta corriente humorística yace toda la temática de Rosalía: la diferencia radical entre don Juan, con sus rancias creencias y su estrechez de costumbres, y el ambiente exótico, cosmopolita que traen consigo los huéspedes ingleses y la forma de vida de  la ciudad populosa y pululante de Madrid.
Puedes encontrar este libro  en el armario 9 de la biblioteca.

3 de julio de 2013

CULTURA INVERTIRÁ MÁS DE DOS MILLONES DE EUROS EN LICENCIAS DE LIBROS ELECTRÓNICOS

Primer paso digital de las bibliotecas españolas con diez años de retraso

En el metro, en el avión, el autobús, el parque, la cafetería, el libro electrónico ya no tiene fronteras. Ha ampliado su territorio a los usos y costumbres más cotidianos. El lector digital lee en cualquier parte, apenas tiene límites y cuenta con muchas ventajas. Sólo hay un lugar que se le resiste a la lectura digital: las bibliotecas. El préstamo digital llega con diez años de retraso a España después de que la Secretaría de Estado de Cultura haya anunciado el concurso para la inversión de más de dos millones de euros en la adquisición de licencias de uso de libros electrónicos (unas 200.000 licencias) para su préstamo en las bibliotecas públicas. Leer más 

1 de julio de 2013

La invención del amor, de José Ovejero

La novela ganadora del premio Alfaguara nos sitúa ante un cuarentón que, por un extraño azar, debe reconstruir una historia amorosa que nunca existió.

Samuel es uno de esos cuarentones que tienen aún una faceta adolescente y que están afectados por una especie de aburrimiento vital de dudoso origen. Un día recibe una llamada extraña: alguien a quien no conoce le comunica la muerte en un accidente de Clara, su amante. Un golpe doloroso si no fuera porque él nunca ha conocido a ninguna Clara. Por curiosidad, Samuel va al tanatorio y allí se ve enredado en una historia de la que no puede o no quiere salir: el marido de la muerta lo mira con despecho y la hermana de la chica quiere que le aclare cómo fue su relación. Entonces, el protagonista, quizá por el interés que siente por la hermana, empieza a inventar y el embrollo crece y crece.
 La invención del amor ha ganado el premio Alfaguara  2013 y tiene la virtud de colocarnos ante una frontera muy débil: la que separa la realidad y la ficción. Porque a medida que Samuel inventa sus momentos con Clara, las vivencias que nunca se produjeron, está cambiando la percepción que sus próximos tuvieron de ella y al tiempo está acercándose a la intimidad de una mujer a la que no conoció.