5 de junio de 2017

Diarios de guerra

Podría ser el título de un libro (¿no lo es?), pero se trata de un desafío, el mismo que ha realizado ya el alumnado de varios grupos de 4º de ESO y no es nada fácil.

Ponte en la piel de alguien de tu edad, seas hombre o mujer, y viaja en el tiempo y en el espacio (como hemos venido haciendo durante todo el curso en Proyecto 42) hacia un escenario de la 2ª Guerra Mundial... Espera, no te metas en el campo de concentración donde te han colocado un triángulo amarillo, intenta dar una vuelta de tuerca e imagina que eres el nazi, o su hija, o cualquier otra persona de este planeta en algún momento entre septiembre de 1939 a agosto de 1945.

¿Lo tienes? Bien, todo lo demás saldrá solo: escribe tres entradas correspondientes al inicio, a la mitad y al final de la guerra acerca de tus vivencias: puedes ser un soldado en el frente si tu edad te lo permite, una madre londinense, un dirigente político o lo que quieras.

Estamos deseando leerte. Una recomendación: es necesario documentarse para evitar meteduras de pata que invalidarían tu texto.
 

33 comentarios:

  1. Hoy día 6 de agosto de 1945 me desperté debido a que escuche un gran
    estruendo que procedía del exterior de mi casa, me levante de la cama
    con un poco de miedo y un gran inseguridad. Estaba indeciso, no sabia si
    era seguro salir o no, a los 5 minutos de pensarlo decidí que debería salir
    para saber que estaba pasando y como actuar al respecto. Abrí la puerta
    con un agudo temblor en el cuerpo y salí, pude observar un gran caos en
    la ciudad, la gente corría hacia lugares seguros y estaban aterrados. Me
    sentí con la necesidad de ayudar y salí corriendo hacia la gente, pude
    observar un grandísimo y espeluznante agujero que había provocado una
    bomba nuclear. Había gente tirada por los suelos, atrapadas bajo
    escombros, con grandes heridas, etc... en resumen un autentico caos.

    Hoy día 8 de agosto me he dado cuenta de la gravedad de lo que pasó.
    Grandes pelotones militares se han movido y la gente se ha quedado
    refugiada por miedo a la radiación de esa maldita bomba. Desde el día de
    la bomba la gente no trabaja ni nada por temor, la ciudad esta paralizada,
    las tiendas cerradas, los mercados ninguno abierto, el hospital no da
    abasto, etc... Yo mismo no he fui al trabajo ayer y hoy tampoco he ido.
    Anoche estuve buscando a mis familiares y por suerte ninguno a sufrido
    daños. Sin embargo compañeros de trabajo con los que he podido hablar
    me han contado que varios familiares suyos han fallecido. Fue una
    autentica barbarie. Hiroshima a quedado desolada.

    Hoy día 9 agosto de 1945 me desperté y fui al trabajo ya que la situación
    había disminuido en gravedad y la gente empezó a salir de sus casas. Cogí
    el coche y fui a mi trabajo, de camino encendí la radio y pude escuchar
    una noticia que me paralizó de pies a cabeza, habían tirado otra bomba en
    Nagasaki. En el trabajo mis compañeros y yo escuchamos que estas
    acciones habían sido realizadas por EEUU y mandadas por Harry S.
    Truman, su presidente.

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  2. 10 de marzo de 1943:
    Aquel día en el que mi padre muere, yo en honor a él me uní ejercito alemán. En aquellos momentos yo era un novato pero teníamos que sacar eso adelante, me toco en la guardia con un chaval de mi edad que me decía que tenia miedo y que no podía soportar tantos ataques y que tenia miedo a morir en el intento a la invasión. Yo también asustado le dije que por el honor de mi padre me daba igual morir en el intento, y el me dijo que teníamos que evitar que nos matan tan pronto, con lo cual nos refugiamos en una caballa en la que habían estado otras personas refugiadas.

    11 de marzo de 1943:
    Al dia siguiente al despistarnos un poco escuchamos tiros y bombas cerca de nosotros con lo que le dije que saliéramos a demostrar que veníamos a defender nuestra patria y familiares muerto, con lo que el me miró y me dijo te voy a estar contigo hasta la muerte ya que nací sin padres ya que murieron. Yo le mire y a esto que no viene un comandante y nos dijo que nos montáramos en el tanque, nos montamos y dirección a la invasión fuimos destruyendo y matando a todos los que se interponían y querían matarnos en la noche pusimos dos bombas en dos escuelas de tiro y una en la casa donde se refugiaban. Acabamos con la mayoría de ellos, a la noche nos tirotearon y gracias a dios salí ileso del tiroteo pero la pena no fue la mía fue la de mi compañero que si lo mataron en el tiroteo.

    8 de mayo de 1945:
    Me trasladaron a la armada imperial japonesa que se estaba preparando para dar el fuerte golpe a los EEUU. Llegué allí y no conocía a nadie solo y sin ninguna ayuda el mismo día de la llegada ya nos teníamos que marchar con lo que el teniente no me conocía. De camino al fuerte golpe nos paramos a descansar tan apurado fue el descanso que no dio tiempo a nada. A las horas de pasar tiroteos y bombardeos en los que salimos de ellos nos encontramos con la armada de los EEUU tal fue que empezamos a tiroteos y yo rezaba en no morir...

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  3. DIARIO DE ÁLVARO RUEDA MORENO. ALEMANIA DESDE CAMPO DE CONCENTRACIÓN NAZI (2ª GUERRA MUNDIAL)

    Miércoles, 3 de Septiembre de 1941

    Me encuentro en Auschwitz, es lo que me ha dicho un compañero que tiene cara de sabio. Me siento solo. No estoy con nadie que conozca. Hay muchísima gente durmiendo en esta habitación. Es todo muy raro. Recuerdo perfectamente cuando vinieron dos señores a mi casa y me montaron en un camión con gente muy parecida a mí. Aquí todo el mundo es muy estricto, está prácticamente todo prohibido. Ayer mismo uno de los hombres que duerme cerca de mí lo castigaron brutalmente solamente por haber dormido sin calzoncillos. Cada vez somos más gente. Y eso mi barriga lo nota. A la vez que llegan camiones cargados de personas, las raciones de comidas son mucho más pequeñas. Todo está malísimo. Espero que esta tortura termine dentro de poco. Menos mal que me he encontrado esta libreta tirada en la habitación. La voy a esconder muy bien, porque supongo que estará prohibido, y no quiero que me hagan como a mi compañero de los calzoncillos.

    Viernes, 19 de Septiembre de 1941

    No tengo ganas de nada. Mi cuerpo no puede más. Estoy muy cansado porque los trabajos que nos mandan son muy duros. Sigo teniendo mucha hambre, es increíble la poca comida que nos dan. Una vergüenza. Me como ya hasta las patatas crudas y las mondaduras sucias que me encuentro. Noto que me están quitando la dignidad poco a poco. No paro de ver a personas muertas. No creo que me pase a mí, pero por si acaso, no la voy a fastidiar mucho.

    Jueves, 9 de Octubre de 1941

    Cada día que pasa en este sitio es peor que el anterior. Me quiero ir a casa ya. Quiero volver a encontrarme con mi familia. Me acuerdo de las últimas palabras que me dijo mi padre al separarnos: ‘‘No tengas miedo, todo irá bien. Haz todo lo que te digan si no quieres que te hagan daño’’. Hoy me he asustado mucho porque un hombre de dónde dormimos me ha dicho que se ha enterado de que dentro de unas horas nos van a llamar para ducharnos, pero que en verdad no son duchas, son habitaciones donde nos mataran. Sinceramente no me lo creo. Creo que nos dejarán ducharnos como Dios manda por el trabajo que estamos haciendo. Yo por lo menos lo hago lo mejor que puedo. No quiero acabar como los que se niegan a hacer las labores que nos mandan. Hoy por la mañana uno se ha acercado a la valla y lo han puesto en una mesa en la que uno de los hombres que mandan le ha dado 100 latigazos. En verdad, le ha dado más de 100, lo que pasa es que se ha equivocado por el latigazo 54 y ha vuelto a empezar. Uno de mis compañeros de la habitación dónde dormimos se ha quedado ciego. Han experimentado con él. Le han metido tinta de color azul para ver si cambiaba su color de ojos. Son unos auténticos salvajes. Mañana continuaré con el diario. Ahora supongo que me llamaran para la ducha que tanto nos merecemos.

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  4. 6 de agosto de 1945
    Hoy ha sido un día normal, acabo de llegar de la escuela, me senté a comer y encendí la radio cuando de repente saltó una noticia importante, las palabras del locutor fueron EEUU tira una bomba atómica la noche pasada en la ciudad de hiroshima, en cuanto el locutor acabo de decir Hiroshima, me quedé impactado porque no me esperaba nada de eso, de tal manera mis familiares se quedaron igual que yo, una vez que se nos pasó un poco el shock, llamamos a nuestra familia de Hiroshima, para ver como estaban. Llamamos pero no daba señal, nos preocupamos mucho, la radio seguía encendida, el locutor informaba de lo ocurrido, cuando de repente dijeron que la ciudad quedó completamente destruida, en ese momento todos nos quedamos estupefactos y rompimos a llorar por nuestros familiares.
     
    7 de agosto de 1945
    Hoy me levanté para ir al colegio, yo seguía un poco impactado por lo sucedido, pero mis padres no lo habían asimilado todavía,en la calle la gente estaba comentando lo sucedido con los vecinos, cuando llegue al colegio me puse a pensar en lo sucedido, mientras que los profesores seguían comentando lo sucedido, reflexioné y pensé que haríamos si esto sucediera aquí, pero pase un poco porque no creía que volviera a suceder. Salí del colegio y fui hacia mi casa, cuando llegue mi madre seguía un poco afectada, pero cuando suceden estas cosas no hay remedio para hacerlas parar, mi padre al parecer lo había asimilado un poco, comimos y pusimos la radio de nuevo para seguir oyendo información sobre lo ocurrido, pero nada nuevo, la tarde siguió transcurriendo, mi madre seguía oyendo la radio, porque tenía esperanzas de saliese la noticia de que habían encontrado supervivientes, mis padres estaban preocupados de que eso pasase aquí.
     
    9 de agosto de 1945
    Hoy no hay clase, por lo que me quedo en casa ayudando a mi madre. Empezamos a limpiar y mi madre puso la radio con la esperanza de que hubiese supervivientes en el accidente. Ya hace 3 días de lo ocurrido pero todavía la gente del pueblo no se ha recompuesto del estado de shock,llega la hora de comer y mi madre me a comprar, bueno paro de escribir porque voy ha hacer la compra. Luego continuó.

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  5. Autor: David Conejero, 4E.S.O. B
    Contexto: Niña, 12 años

    Diario

    Nagasaki 7 de Agosto de 1945

    Esta mañana en la radio han hablado de una tal Bomba Atómica en Hiroshima y padre nos ha hablado sobre como él y su equipo telégrafos intentaban desencriptar mensajes estadounidenses y procedentes de Reino Unido, y como no ha podido saber la fecha de lanzada, incluso podría haber salvado a su tía y dos primos... supongo
    que por eso estará tan enfadado con el tal Truman.

    Sigo sin entender por qué lo hacen, ni si quiera conocía a mi tia-abuela y mis dos tíos, pero oir que sólo en un día confirman 50.000 muertos y 100.000 heridos da miedo, pero madre dice que yo soy valiente y que si estoy junto a ellos no me va a pasar nada. Pero hoy en el periódico he leído que toda Japón está en alerta máxima, y he visto a soldados rondar por el barrio fuera del horario normal, y hace sólo 2
    horas han entrado en casa con una orden de registro, dicen que es de ley registrar todos los recovecos de todas las casas, cosa que tampoco entiendo, porque padre ha sido “fiel” al emperador ¿no? Supongo que
    todo el país está asustado, pero todo saldrá bien.
    Buenas noches Diario.

    Nagasaki 8 de Agosto de 1945

    Hoy no escribiré mucho, madre quiere que haga todas las tareas de casa y cuide de mi hermanito mientras ella y padre van a hacer algo, no me han querido decir el qué. Supongo que Hayto se portará bien.

    Nagasaki 9 de Agosto de 1945.

    Tengo un poco de miedo, porque padre y madre no han vuelto, aunque más me molesta los llantos de Hayto...
    Es raro, justo ahora mismo estoy viendo a los vecinos salir de viaje, parece que tengan mucha prisa. Se habrán asustado por la máxima alerta, aunque padre me dió las llaves del refugio del sótano cuando empezó la guerra, así que Hayto y yo estaremos a salvo, pero
    me preocupan padre y madre.

    Hace solo 4 horas desde que escribí, pero me parece que estoy viendo a lo lejos por la avenida Sur al coche de padre, es más, acaban de salir y corren hacia acá, junto con un haz de luz amarilla de lejos que parece caer.

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  6. DIARIO DE ALVARO CONDE SENRA 4ºA

    Entrada 1. 13 de Mayo de 1943.
    Hoy, 13 de Mayo, el esperado día de mi décimo sexto cumpleaños y también el peor día de toda mi vida. Esta mañana, mientras mis padres subían con mi desayuno de cumpleaños, de repente se escuchó un gran estruendo en la casa del vecino, mi padre corriendo se asomó a la ventana y no sé qué pudo ver que gritándome me dijo: -Amisaf, ¡métete debajo de la cama y no hagas nada de ruido! De repente, la puerta de mi casa se vino abajo por un golpe desde fuera y empezaron a entrar muchos hombres con uniforme. Cogieron a mis padres en cuestión de segundos y luego me encontraron a mí, en cuanto me vieron, mi madre se asustó tanto que corrió hacia uno de los hombres pero éste de repente sacó una pistola y con hostilidad la golpeó hasta tumbarla, una vez en el suelo vi cómo le disparaba en la cabeza sin compasión. Luego nos sacaron a mi padre y a mí y nos
    llevaron a un camión junto a unas trece personas más. Este camión nos condujo hacia un tren, en el que estuvimos mucho tiempo, solo había
    silencio y no paraba de pensar en mi madre al igual que mi padre, que lo veía peor que nunca, se me hizo interminable. Al terminar, nos volvieron a meter en un camión.
    Después de un largo trayecto, se detuvo en un lugar cerrado con alambradas en el que ponía Auschwitz, supongo que será el lugar donde me
    han metido. Estuvimos como uns hora en una interminable cola en la que cuando llegué al final, me obligaron a quitarme la ropa y a dejar todo lo que llevaba encima, a cambio me entregaron una chaqueta con un triángulo
    amarillo. Me han metido en una especie de “habitación” junto a otros veinte con triángulo amarillo. No he comido nada desde que entré y tampoco tengo nada de hambre, solo pienso en mi madre.

    Entrada 2. 24 de Mayo de 1943.
    No me encuentro bien, llevo varios días durmiendo muy poco, mientras que por el día no paro de trabajar, ni yo ni nadie. El único descanso que tengo durante el día es la hora de la comida, en la que nos sirven una sopa insípida y a lo que ellos llaman porción, que nos es más que unos trescientos gramos de pan o de serrín. La mayoría de los días mi padre me da su porción porque me ve desganado, noto como bajo mi peso diariamente y no tengo energía. Nunca saco tiempo para escribir en el diario, ya que solo puedo escribir de noche antes de que apaguen las luces y la mayoría de las veces prefiero dormir algo antes de que mis compañeros incluido mi padre empiecen a
    roncar o a gritar en sueños. La higiene es ésima, ya que nos aseamos muy poco, huele muy mal en la habitación y suelen vomitar mucho, eso sin contar las ratas y bichos que hay por todos lados. Aquí hay muchísimasm normas y pobre de aquel que no las cumpla, pero es imposible escapar de los castigos ya que como he dicho, todo está rohibido aquí. Tengo mucho miedo, pero por suerte a mí no me han castigado aún ya que trabajo muy callado. Cuando alguno de los otros va a ser castigado, mi padre me suele tapar los ojos, pero he visto algunos y he decidido tapármelos yo mismo.
    Espero no tener nunca que recibir ninguno de esos y también espero que mi padre tampoco. Ojalà nos sorprendan algún día y nos den algo bueno para comer.

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    1. 3a entrada. 7 de Junio de 1943.
      Echo de menos a mi padre, hace un par de días mientras trabajábamos pisó un clavo de hierro y este le atravesó el pie. Rápidamente le llevaron a que le viera un doctor llamado Mengele, esto me parecía raro porque cuando oigo a los guardias hablar de este doctor, no parece que sea el tipo de doctor que cura a la gente, pero esto no me preocupa, sé que volverá. Desde entonces no he vuelto a verle y me siento muy solo. Conforme pasan los días si me voy preocupando más y más, pero intento no pensar en ello o pensar que le están curando aún.
      Ayer mismo vi como mataban a un hombre a golpes delante de mí solo porque se quejó en voz alta y le escuchó un guardia. Todos nos solemos quejar pero en el momento que te escucha un guardia sabes que te esperan dos cosas, la muerte o algo peor, un castigo que te haga sufrir y te mate
      muy lentamente. Aunque creo que todos estamos ya muriendo, ya que últimamente hay muchísimas personas más y están reduciendo las porciones. Además de lo que me preocupan las enfermedades porque en cualquier momento te pueden contagiar alguna que te cueste la vida, me preocupan más como desaparecen muchísimos y no los vuelvo a ver, al igual que a mi padre. Dicen que pronto nos van a llevar a lo que los guardias llaman duchas colectivas, menos mal porque llevo tiempo sin asearme.

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  7. Clara Serna 4ºESO B

    Londres, 8 de Septiembre de 1940.

    La mayor parte de Europa Occidental ya ha sido invadida por los ejércitos alemanes. Sólo nosotros nos resistíamos al gran poder de Hitler. La Alemania nazi necesitaba invadirnos y someternos, pero sabía que necesitaba la superioridad aérea para que permitiésemos sus posibles desembarcos. En agosto ya se produjeron bombardeos hacia la Royal Air Force (RAF) y a East End. El contrataque fue bombardear Berlín. Parecía una buena estrategia hasta que ayer se realizaron numerosos bombardeos otra vez, esta vez peores, destruyendo a mi querida Londres. Estos actos de la Luftwaffe han acabado con la ciudad, han matado a un montón de personas, en las que seguramente se encontrará algún que otro familiar o conocido de mi familia, y sembrado pánico y desmoralización en las personas. Me encuentro en el metro, junto a mi familia y las personas que no han abandonado la ciudad tras lo ocurrido. Pasaremos aquí las noches hasta que todo termine. Muchos niños han sido evacuados y alejados de sus familias. Londres está destrozado y no sabemos cómo actuar. En mi caso, mañana ayudaré a rescatar algunos cuerpos, con otras mujeres. Más tarde iré a la fábrica de munición donde trabajo junto a algunas chicas de mi edad. Espero poder encontrar el sueño y no pasarme la noche en vela, porque necesitaré la energía, aunque no creo que suceda debido a mi miedo y al sonido de los silbidos y las explosiones.

    Londres, 13 de Mayo de 1941.

    Parece que tras tantos meses de incontables bombardeos, el cielo está más calmado, y la gente que ha podido sobrevivir, más tranquila. Esto es debido a que cada vez el número de bombardeos se reduce, aunque la ciudad sigue destrozada, básicamente reducida a escombros. El último ataque importante ocurrió hace 3 días, donde grandes edificios fueron dañados gravemente, entre los que estaban el Museo Británico, el Palacio de Westminster y el Palacio de St. James. Los alemanes, a pesar del gran daño que han infringido, no han podido invadirnos y se nota la confianza de las personas. El trabajo en la fábrica se hace más complicado, los soldados necesitan más y más munición y es bastante duro, pero sé que para ellos es aún más complicado porque se juegan la vida. Las calles se han llenado de mujeres guiando ambulancias con personas en su interior y rescatando a otras, curándolos y ayudándoles, a las que yo y muchos más jóvenes ayudamos cada vez que podemos. Nadie descansa en la ciudad. Poco a poco la gente deja el metro porque han escavado sus propios refugios, espero que esto sea igual de seguro que pasar las noches aquí. Puedo estar feliz ya que por lo menos tengo la compañía de mi familia y otras muchas que superan los días unidas.

    Londres, 7 de Septiembre de 1945.

    Los bombardeos han cesado. Tras el fracaso de Hitler en la batalla que se dio en Stalingrado, todo parecía apuntar a que la guerra se acabaría. El desembarco en Normandía hizo que Alemania se rindiese. Abandoné la fábrica para volver a mi anterior vida, en todo lo posible, y las calles vuelven poco a poco a la normalidad. Ayer, el presidente estadounidense decidió utilizar una bomba contra Japón. Esto hace que piense aún más que la guerra terminará pronto, quizá para bien o quizá para mal, porque no puedo imaginarme otra batalla así cuando ni siquiera sé cómo se recuperará mi ciudad de los bombardeos sufridos. Aunque siento empatía por las personas de Hiroshima, a pesar de que allí solo ha sido una sola bomba, seguramente esta alcanzará los números de bajas de los bombardeos de aquí, la única conclusión es que ambos sucesos pasarán a la historia como parte de esta gran guerra y seguramente hayan sido clave en el transcurso de ella.

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  8. Alba Madrigal Gómez 4ºD

    Londres, 07 de septiembre de 1941.

    Querido diario:

    Desde mi ventana aún se observan restos de lo que terriblemente ha ocurrido esta pasada noche. Por fin puedo estar a solas conmigo, en la paz de mi habitación.

    No sé si podré describir fielmente lo acontecido. Este diario no era para esto... era para hablar de mi juventud, de la vida, del amor... todo se ha truncado a mi alrededor hoy. He visto cosas espeluznantes en el Hospital Central... y niños... y madres con los brazos extendidos abrazando a la nada. Es mi trabajo, tengo dieciséis, casi diecisiete años; apenas llevo tres meses trabajando en el Hospital. Atrás han quedado duras prácticas y buenas compañeras. Hemos tenido que precipitarnos a la vida profesional debido a la caótica situación actual: Una guerra en Europa, con los tiempos que corren... ¿Nos hemos vuelto locos?.

    Esta mañana temprano, casi de noche como todos los días, he ido a mi trabajo, he saludado a Mr. Smith, Miss Dowding me ha obsequiado, como siempre, con mi bollo calentito al salir del portal... todo parecía igual. Aún tuve la sensación de que el habitual aire somnoliento me seguía...

    ¿Cómo te lo describo? De pronto: ¡BOOOOMMMM!. Sólo eran unos escasos cien metros, pero se hizo aún más noche y, cuando quise darme cuenta, todo enmudeció. No sé calcular cuánto tiempo ese instante quedó dentro de mí. Estaba bloqueada. El silencio dio rápidamente paso al bullir de sirenas, ruidos fortísimos de alarmas y lamentos por todos lados. Apenas veía más allá de dos metros a causa del polvo oscuro que nos había invadido, pero sentí que tenía que hacer algo... hacer algo...

    He despertado en una cama familiar, estaba vestida con las sábanas del Hospital Central. Tenía la cabeza vendada; al parecer algo de cascote me ha alcanzado y he sufrido un desvanecimiento. Seguro que hoy me darán el alta, no puedo estar ocupando una cama por una cosa tan simple cuando hay tanta necesidad. Además, en mi turno todas las manos son pocas.

    Al poco rato ha venido mi compañera María. Al parecer me ha traído un señor muy amable y muy grande, ya que ha podido conmigo. Me he llevado inconsciente un buen rato, pero el médico ha dicho que sólo ha sido un rasguño, o un buen susto, como dice María. Nada, esta tarde me han dicho que me puedo incorporar al turno; total, ya estoy aquí, ¿no?.



    Londres, 10 de septiembre de 1941

    Querido diario:

    Hace varios días que no escribo. Aún me abro un hueco aunque sea de madrugada porque me hace poner en orden mis ideas. Apenas descanso, estamos doblando turnos.. hay que arrimar el hombro.

    El bombardeo de la otra noche fue realizado por lo que llaman “Luftwaffe”, bombarderos alemanes. Desde ese día han sido continuados los ataques. Pensaba que Londres estaba demasiado lejos del campo de batalla, pero desgraciadamente veo que tiene los tentáculos muy largos. No han dado tregua, diariamente tenemos que salir corriendo a cualquier refugio habilitado o bajo los dinteles de las puertas, agachados, deseando que todo pase lo más rápido posible. Han caído numerosos edificios, pero el Hospital, aunque tocado, aún permanece de pie, aunque sólo sea para cobijar a los numerosos heridos que hay en él. Estamos muy escasos de medicinas, las comunicaciones están regular y los quirófanos son insuficientes.

    Fuera todo es un desastre, los servicios públicos hacen turnos continuos y, a pesar de ello, el caos reina en toda la ciudad.

    Sólo una cosa nos mantiene expectantes, nuestros dirigentes nos aseguran que están haciendo todo lo posible para normalizar la situación. ¡Ojalá, lo consigan!.

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    1. Londres, 15 de noviembre de 1941

      Querido diario.

      Ha pasado mucho tiempo desde que escribí la última vez. No sé si esto es transitorio, pero hace unos días que no escuchamos bombardeos, ni sirenas, ni alarmas. Reina un silencio pasmoso en las calles desiertas.

      Desde esta ventana, aún en pie, veo la calle, los socabones, los edificios destruidos, el caos... pero todo está en silencio. Es de noche y parece que otra vez podremos descansar. Me enteré, por un soldado que llegó mutilado al hospital, que no sólo ha sido bombardeada Londres; igualmente ha sido destruido el principal puerto del Océano Atlántico de Liverpool y otros importantes lugares. Las víctimas se cuentan ya por miles, pero no nos hemos rendido y, según me ha contado, las industrias de guerra y la producción británica continúan en expansión. Me lo comentaba orgulloso porque su familia es propietaria de una fábrica de uniformes militares.

      Todas las noches, ahora que puedo dormir, me gusta imaginar una calle como la que tenía antes, dar los buenos días a Mr. Smith y que Miss Dowding me siguiera obsequiando con sus bollos calentitos. Lamentablemente esto último ya no será posible.

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  10. 10 de Mayo de 1940
    Me levanté sobresaltada a causa de una pesadilla,la misma de todas las noches,y al abrir los ojos
    volví a descubrir como cada madrugada que no lo era,que todo era realidad,los pensamientos me
    atormentaban y ya no podía dormir.
    Llevo aquí 2 semanas,2 semanas sin mi familia,sin mi hermano pequeño,sin apenas hablar con
    nadie,y sin comer demasiado bien. Aún me acuerdo de la comida que preparaba mamá y de esas
    cenas en familia en las que terminábamos escuchando las anécdotas de papá,pero por desgracia son
    solo eso,recuerdos...
    Quien me iba a decir que ese día,25 de Abril, nos iban a separar a todos,que ya no habrían más
    cenas familiares,ni más cumpleaños,ni nada,que ya no iba a poder disfrutar de la vida y que mi
    único objetivo era intentar mantenerme con vida.
    16 de Mayo de 1940
    Han pasado varios días desde que no escribo,todo esto me tiene en vilo,no se exactamente cual en el
    acaban mujeres y las transportan aquí,lo único que se es que una vez que entras,ya no vuelves a salir
    ,todo el mundo habla de las duchas, espero no acabar dentro.
    Muchas veces pienso en el paradero de mis padres y de mi hermano,los extraño
    demasiado¿seguirán con vida o han muerto como los demás? Odio admitir que pienso cada segundo
    en que no los volveré a ver. Estos pensamientos me consumen y me llenan de rabia, por no poder
    salir a buscarlos y de no poder volver a reencontrarnos. Lo único que me queda de ellos es el
    recuerdo.
    Pasan los días y esto me parece más una tortura que un simple castigo por no acogerlas reglas,todos
    los días hay que trabajar desde el amanecer hasta de madrugada,siempre llevando con nosotras
    nuestro pañuelo en la cabeza y nuestro número distintivo .Cada día se me hace eterno, no se si
    prefiero acabar con todo esto o que acaben conmigo.
    19 de Mayo de 1940
    A medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que mi hora va a llegar,la hora de acabar como
    todos los demás. La duda que me consumía a sido resuelta la verdad es que quiero que eso
    ocurra,quiero acabar con este sufrimiento de una vez por todas,y con esa pesadilla que no me deja
    dormir y sobre todo con estos pensamientos tan malos que rondan por mi cabeza todo el día, ya no
    se si es mayor la tortura de los agentes o mi propia tortura, en mi cabeza todo va mal ya no distingo
    entre los sueños y la realidad.
    Ya apenas recuerdo como era mi vida antes de que todo esto pasara,ni se me pasa por la cabeza el
    hecho de ser una feliz adolescente, nunca pensé que extrañaría algo tan básico como asistir a clases
    lo único que puedo recordar es que fui feliz hasta el día en el que me encerraron aquí,ese día cambió
    todo, ese maldito día que recordaré hasta que muera.
    Ya va llegando mi hora, lo noto y por fin voy a poder liberarme de todo esto que acaba conmigo
    lenta y dolorosamente. Sé que no soy la única se que existen más lugares como estos y incluso
    peores. Espero que esta situación cambie porque todos somos personas y nos merecemos ser
    tratadas como tal y no como máquinas.
    Aquí dentro puedes sentir el dolor de todos, el miedo, y la incertidumbre,eso sin mencionar las
    condiciones, la mayoría de la gente tiene tres opciones morir de enfermedad,por deshidratación o en
    las famosas duchas, espero poder seguir contando más.

    ROCÍO ANDÚJAR 4ºA

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  11. 24 de abril de 1941, París.

    Mi padre está en la guerra. No soy el único desafortunado y desgraciado que está sufriendo esto, y al menos eso me hace sentir un poco mejor, aunque solo sea un poco, siento que no soy el único.
    Europa, el mundo entero está centrado en la gran guerra. Y yo, con tan solo 16 años, me veo implicado en ella. Aunque mi madre no lo crea, la escucho llorar todas las noches. Es normal como se siente: indefensa, sola, asustada…como yo.
    Cada día, miles de nazis sacuden las calles de mi ciudad, el sonido de pistolas, explosiones, llantos y gritos se han convertido en música diaria para mis oídos.
    A veces, siento como si me fuera a tocar a mí, como si ese momento fuera el mío, como si llamasen a mi puerta y de un solo disparo acabasen con mi familia. Tengo miedo. Llevo meses sin poder salir a la calle, asustado, confundido. Sinceramente no he entendido todavía el motivo real de esta guerra, nos incumbe a todos, y ninguno hemos hecho nada.

    Tengo una vecina de mi edad y a veces pasamos tiempo juntos, hablamos y nos desahogamos, ella siempre me dice que tengo que ser fuerte, que pronto todo acabará, pero no la creo. Nuestros padres están en la guerra, luchando, y no por gusto, por obligación, que es lo peor de todo.



    26 de mayo de 1941, París.

    Un mes, un insufrible mes más. Hace unos días vinieron por tercera vez a mi barrio, entraron en una humilde casa y se lo llevaron todo, destruyeron lo que encontraron por su paso y se llevaron a mi amigo Paul y a su familia. Su madre, su hermana y él, fueron llevados a un campo de concentración. Por lo que me contaron mi madre y mi vecina, un campo de concentración es algo como un campamento pero en malas condiciones, los obligan a realizar duros trabajos y apenas hay comida.
    Yo ya no he podido soportarlo más. Ver como mi familia se desequilibraba, como mi alrededor era sumiso a la resignación y a la violencia. Ver como todo el mundo se refugiaba y se escondía, ver el temor ensuspicaz las caras de adultos, niños, jóvenes, ancianos…
    Por eso estoy aquí, por eso hoy escribo desde la resistencia.
    Probablemente todos acabemos igual, pero he decidido intentarlo, por mi padre, por mi familia, por todas aquellas personas que están siendo víctimas de un sufrimiento innecesario. Creo que es el momento de mi vida en el que más miedo estoy pasando, no tengo ni idea de como hacer las cosas, es todo violencia, pero tendré que aprender, no me ha quedado más remedio que hacerme un hombre.



    24 de septiembre de 1941, París.

    No se si he hecho lo correcto viniendo aquí, a veces me arrepiento, y siento ganas de huir, pero se que debo aguantar. Echo de menos a mi familia, hace días que no se nada de ella, espero que estén bien. No todos los que pertenecemos a la resistencia hacemos lo mismo, muchos de mis compañeros se encargan de difundir folletos de una prensa clandestina, otros se encargan de organizar manifestaciones o huelgas…
    Nosotros tiramos ayer una granada en la base central de los nazis. Nunca me había sentido tan mal. Al final, todos hacemos lo mismo, todos nos bombardeamos y somos violentos los unos con los otros. Supongo que la diferencia está en quién empieza y en el motivo que tiene cada cuál, pero no deja de ser lo mismo.

    MARTA RUIZ GARCÍA 4ºD

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  12. Dayans Barrameda Céspedes 4ºA

    Primer texto
    Me llamo Dayans Barrameda Céspedes, hoy estamos a 15 de septiembre de 1942, tengo 15 años de edad, soy hijo único y vivo en una pequeña y humilde casita de un pueblo de la sierra gaditana. Mi padre tiene 40 años de edad y acaba de salir de prisión por haber sido combatiente republicano en la guerra civil española que terminó el 1 de abril de 1939 con el triunfo de Franco. Mis padres me advierten continuamente de que no hable nada de política y menos de lo que hablan entre ellos, pues está en juego no solo su libertad sino también sus vidas, aunque evitan hablar de política delante mía, en una casa tan pequeña no pueden evitar que me entere aunque hablen muy bajo creyendo que estoy dormido, de esta forma me entero que Franco es un dictador, que no hay libertad y que es culpable del hambre y de las necesidades que sufrimos, siento impotencia y frustración ante la falta de libertad y la carencia de productos básicos.
    Segundo texto
    Hoy estamos a 20 de septiembre de 1942 y estuve trabajando en tareas agrícolas, me hubiera gustado seguir estudiando pero las necesidades familiares me lo impidieron, los alimentos escasean y como la mayoría de las personas tenemos que recurrir a la cartilla de racionamiento y al Auxilio Social para poder llevar una existencia un poco más llevadera.
    Luis, un amigo y vecino de la familia nos permite oír su radio, con mis padres comenta muy bajito las noticias por lo que deduzco que también es antifranquista, de todas formas, son muchos los que se alegran y vitorean los triunfos de la Alemania nazi. La radio no solo elogia los triunfos de Alemania sino también la valentía de la división azul de la que dicen que son 50.000 soldados voluntarios españoles que luchan por Alemania.
    Mis padres y mi vecino Luis dicen que si la guerra cambia de signo y ganan los aliados, el franquismo caerá y tendremos pan, trabajo y libertad, cuando he oído esto, se me ha abierto una puerta a la esperanza, seguiré atento a las noticias de guerra.
    Tercer texto
    Hoy 27 de septiembre de 1942, mis padres han sido citados al cuartel de la guardia civil para preguntarle si saben algo de un pariente nuestro lejano que está en los “maquis” que son una resistencia guerrillera contra el franquismo, naturalmente dijeron que no sabían nada, yo creo que algo deberían saber pues comentaron con Luis que este pariente no se había podido marchar a Francia porque estaba invadida por los nazis, tampoco se había ido a Portugal porque la dictadura de ese país lo devolvía a España, al final se había ido a Argentina de polizón en un barco; esta noticia me alegra porque creo que en el futuro ese familiar puede ayudarme a llegar a ese país, esa noticia me consuela en mi triste situación.

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  13. 5 de Agosto de 1945

    Nací hace 16 años en Japón y desde ese día llevo viviendo en un
    ambiente de pobreza, guerra y mucha hambre. Por suerte mis padres están vivos y tenemos un sitio para dormir y poder comer lo poco que tenemos.

    Como cada mañana, me levantaba y hacia el desayuno, me peinaba, me
    duchaba y ayudaba a mi mama en casa mientras mi padre buscaba algo de comida. A medio día me asomaba a la ventana y escuchaba la radio. Todos los días era lo mismo, es una rutina continua. Las calles están destrozadas y poca gente pasea por ellas, supongo que será por el terror que le tienen a las dichosas guerras. Algún día podré salir de aquí y viajar por todo el mundo, tener una vida más feliz.

    Esta vez en la radio se hablaba más sobre nuestro país ¿por qué será? Una voz grave comentaba el posible ataque a Japón. Tras escuchar esto los pelos se me pusieron de punta y se me paró el corazón, sentía mucho miedo. No sabía si decírselo a mama, no quería asustarla, así que cuando me tranquilice me fui a dormir.

    6 de Agosto de 1945

    Me levante por el fuerte ruido que había en la calle, y de nuevo eran militares, pero esta vez con enormes vehículos. Sentí algo de miedo y suponía que algo ocurriría. Desayunando mí mama y yo estábamos inquietos, ninguno de los dos decía una palabra, creo que ella tiene miedo, y más que yo. Vi un pequeño panfleto, en el que ponía “LA VENGANZA DE LOS EE.UU”. Entonces le pregunté ¿qué es eso mamá?, y ella dijo con la voz temblando: “Isamu, algo muy grande va a ocurrir en algún instante de la mañana, muchos aviones militares pasan veloces por nuestros cielos”.

    Rápidamente cogimos lo esencial que teníamos en casa, los tres salimos de allí, pero no dimos ni un paso antes de salir de casa cuando un gran estruendo escuchamos a lo lejos, todos miramos en esa dirección y nos quedamos estupefactos, una bola de fuego llenaba el cielo de rojo. Poco después lo que era fuego se convirtió en humo negro, muy negro, que avanzaba hacia nuestro pueblo.

    Comenzamos a andar, pero después de 20 o 30 pasos, tuve que detenerme. Me faltaba el aire, mi corazón latía fuerte y las piernas cedieron bajo mi peso. Una sed devastadora me atrapó y busque a mí alrededor para encontrar un poco de agua. Pero no había agua que buscar. Después de un tiempo, mi fuerza se restableció un poco y fuimos capaces de seguir adelante. Seguía sintiéndome cansado, nuestro camino hasta el hospital fue interminable, hasta que, finalmente, mis pequeñas piernas se negaron a seguir moviéndome. La fuerza, incluso las ganas, de seguir adelante me abandonó, entonces le dije a mis padres, que estaban tan heridos como yo, que siguieran sin mí. Se negaron a mi propuesta, así que mi padre sin dudarlo me cogió en peso. Estaba muy agotado, cerré los ojos y…

    7 de Agosto de 1945

    Una luz cegadora me impedía permanecer con los ojos cerrados. En
    mitad de la calle no había ni un solo edificio todo estaba carbonizado. Refugiados en una pequeña casa alejada de nuestro barrio no sabíamos dónde ir, qué dirección tomar. Las calles estaban solitarias y repletas de escombros, animales y personas muertas yacían entre ellos. Estábamos atemorizados, no sabíamos que hacer. Tenía poca fuerza y a mi madre le quedaban menos; no habíamos comido ni bebido en un día. Parece ser que nuestro destino esta firmado ya, no vamos a durar más tiempo en estas condiciones, nos falta el aire y el que respiramos es negro y tóxico.

    Por más que avanzábamos por las calles desiertas no encontrábamos un lugar seguro, gritábamos y gritábamos con fuerza pidiendo ayuda, pero agotados de andar y sufriendo por las heridas y quemaduras quedamos reposando en el interior de una iglesia destruida, con la esperanza de que viniesen a ayudarnos…

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  14. 21 de mayo de 1940
    Después de estar una semana escondidos en un armario,una larga semana de tres personas haciéndose sus necesidades encima y comiendo terrones de azúcar,con un silencio absoluto y solo oyendo como pasa la gente,hasta que alguien y precisamente un jefe militar quiso guardar su abrigo.
    Lo que duele no es el pensar que te han encontrado lo que más duele es ver que es ese amigo que se sentaba a tu lado antes de que toda esta pesadilla comenzase y si ese que conoces de toda la vida y sabes que esta mirándote desde ese uniforme para guardar su propia vida.
    Ya casi no recuerdo como era mi vida antes de esta pesadilla,tuve que mentir en mi edad para que no me separasen de mi madre y mi hermana, pero lamentablemente mamá no a vuelto, antes de ayer cuando mi hermana y yo volvimos de trabajar, la mitad de las señoras ya no estaban,para ocupar las camas libres trajeron a un grupo de niñas pero no a durado mucho porque las niñas se fueron “a darse una ducha” esta mañana y supongo que la pila de cadáveres que arde frente a la verja son ellas me pregunto cuanto más tendré que soportar esta tortura. Además hoy se supone que sería el cumpleaños de mi hermana aunque cada vez esta más débil, apenas le queda grasa en el cuerpo y tiene varios huecos en sus encías, como todos ¿no?, espero que sobreviva para poder salir libres juntas.
    26 de mayo de 1940
    Cada día es mucho más difícil escribir, los registros son más duros y cada día me parece que todo esto es un un sueño,bueno una pesadilla...
    No creo que pueda acostumbrarme a esta vida, esta mañana me e visto reflejada en un charco y ni creía que era yo,desde que murió mi hermana no tengo ni idea de como me veo físicamente ella era la única con la que a pesar de la tortura nos distraíamos haciéndonos retratos, el olor es insoportable tanto dentro por el moho como la gente en sí, y no quiero ni recordar el hedor de las pilas de cadáveres fuera .Entre nosotros se rumorea que en los otros campos la cosa está mejorando,pero sé que es mentira porque ayer mientras iba a hacer el turno al amanecer vi como pasaba un remolque lleno de cadáveres de otro campo, lo reconozco porque llevaba la misma insignia que los guardias los cuales se llevaron a mi mejor amiga, ese día que quedará grabado para mí en mi retina .Todas las noches recuerdo sus gritos de lamento mientras me llamaba desesperadamente y veía como mi madre me intentaba apartar de la ventana, desde ese día nunca e vuelto a ser la misma. Sinceramente llevo tiempo pensando en acabar con esta tortura poniendo fin a mi vida, pero no me quedan ni fuerzas para cerrar los ojos durante la noche,así que e descubierto que puedo dormir con los ojos abiertos,aunque no se le puede llamar dormir a esto.
    Ojalá deje de respirar.

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    1. 20 de febrero de 1941
      Llevo contando todos los días desde que entré no, nada a cambiando solo yo, en todo el tiempo que llevo en mi cautiverio e perdido los dientes,el pelo, trozos de piel debido a las malas condiciones, hace meses perdí tres dedos, dos de la izquierdas y uno de la derecha. Pero por fin me han dado la noticia que tanto e esperado,después de que una general entrase en el cuarto de las literas y diese un discurso que nadie entendió ,como de costumbre aunque estos últimos días se ha hecho más de lo normal,al fin me toca ir a la ducha.
      Nunca creía que me alegrase escuchar mi número porque ya todo se reduce a mi número 235349,
      tuve una extraña sensación de tranquilidad,pero ahora que quedan menos de veinte minutos para la ducha, tengo bastante miedo,pero solo quiero que esto acabe.
      Si algún día alguien encuentra estas hojas mal escritas, solo quiero que quede constancia de una cosa podrán acabar con unos pocos de nosotros pero ninguna muerte será en vano,tengo la esperanza, lo único que me queda ya la esperanza de que nadie nunca jamás tenga que volver a ponerse este “uniforme”, que nadie recubra su cabeza con este pañuelo, y que nadie tenga que llevar una marca que nos diferencie. Y mi último y mayor deseo es que caiga Hitler y que todos estos malditos campos ardan con ellos dentro y sientan el dolor y la agonía que estamos sufriendo.
      El poder solo es una persona,pero el pueblo somos todos.

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  15. 1 de mayo de 1944:Estamos en Alemania en el sótano de una casa,por que no sé porque nos
    persiguen a mi y a mi familia,estamos a oscuras y cada día que pasa se nos acaba el
    suministro,huele a humedad.
    Mi padre dice que está muy agradecido al señor Adelbert famoso en el barrio por sus riquezas y
    aunque,mi padre,dice que no es judío. Nos está haciendo un favor y a unas familias más.
    Hoy a la tarde hemos escuchado en la radio que están registrando los pisos y casas del barrio una a
    una desde Harpuk norte hasta Harpuk sur. Esta noche dormiremos asustados por los tiroteos y
    chillidos de mujeres y niños.
    4 de mayo de 1944: Hoy a eso de las 9 de la mañana cuando ya no quedaba nada de suministro a
    entrado 5 militares fuertemente armados y el señor Adelbert justo detrás dijo lo siento. Mataron a
    mi tío delante mía a bocajarro y ya nos quedamos todos callados y nos metieron en un camión con
    cinco familias más, a unas dos horas al tren más cercano de Harpuk. Cuando llegamos al campo de
    refugiados, nos separamos. Mi padre,mi hermano y yo juntos y mi madre, mi tía y su hija en otra
    parte.
    25 de mayo de 1944:La gente que se hacía amigos nuestros desaparece,cada día que pasa nos
    quedamos todos más consumido,gastamos más energía de la que consumimos. Echo de menos a mi
    madre no la veo desde entonces. Y mi tío hace una semana que no lo veo y mi padre desde que se
    fue a duchar no lo vemos mi hermano y yo. Hoy es un día grande para mi y mi hermano nos
    duchamos,estamos emocionados porque no nos duchamos desde que nos fuimos de Harpuk.
    Nos llaman con un silbato a todos los niños....

    José Miguel Romero Hernández 4ºA

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  16. 1° entrada. 5 de agosto de 1945
    La vida en este país es muy dura, pero de esto nadie tiene la culpa. Es una
    guerra que nos incumbe a todos.
    Me da miedo salir a la calle sola. No soy lo suficientemente mayor para afrontar
    ese miedo. Tengo 16 años y vengo de una familia muy pobre.
    La calle está llena de soldados, nadie se atreve a salir de su casa y creo que es
    por el mismo motivo que el mío.
    Algunos de los más ricos han decidido hacer un viaje hasta que esto termine.
    Ojalá yo pudiera hacer eso pero ni mi familia ni yo podemos permitírnoslo.
    Espero que esto no dure mucho más y que podamos salir adelante.
    2° entrada. 7 de agosto de 1945
    Todo está destruido. La bomba ha estallado. Estados Unidos quiere terminar la
    guerra acabando con todo. Esto ha llegado muy lejos para nosotros, creo que
    debemos de abandonar.
    Gracias a Dios, mi familia y yo estamos bien. Aquí en mi pueblo no afectado
    tanto la bomba, pero no me puedo imaginar cómo tiene que estar Hiroshima en
    estos momentos.
    Solo puedo pensar en que esto no acabado. Tengo miedo de otra bomba y que
    esta sí que me afecta a mí ya mis seres queridos.
    3° entrada. 8 de agosto de 1945
    Tengo mucho miedo mi madre lleva varias horas sin aparecer por casa y nadie
    sabe nada de ella. No quiero pensar que no la voy a volver a ver nunca más. Sería
    muy duro para mí, por eso intento no pensar mucho en eso y quiero hacerme a la
    idea que ella sigue viva.Mucha gente está muriendo por las radiaciones de la bomba.
    Mi padre ha llegado a casa y nos ha dicho a mis hermanos y a mí que mi madre
    ha muerto.
    Me siento muy mal y no tengo fuerzas para seguir escribiendo.
    Lo digo que deje de escribir pero ahora mismo no soy capaz.

    Rocío Castilla Estévez. 4ºA

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  17. 1o día de mi diario: 30 de septiembre de 1939
    Bueno hago esto por si muero, quede al menos un recuerdo mío, me llamo Camilo Aguirre, tengo 17 años y vivo en Polonia.
    Este conflicto surge el 1 de Septiembre en el que Alemania invadió mi país, creo que hay comenzó todo, todos los días se escuchan tiros, bombas, tanques pasando por mi casa, gente llorando etc. Creo que el infierno sería algo parecido ya que todos los días hijos se quedan sin padres, mujeres sin esposos y viceversas, el panorama es desolador, solo se ven casas destruidas por las bombas...
    Tengo mucho miedo justo ayer exploto una bomba de mano al lado de mi casa, es muy inseguro y peligroso salir, ya que todos los días casi las 24 horas es un toque de queda continuo.
    Ayer en las pocas noticias que se pueden escuchar, dicen que llevan mas de 200 bajas en Polonia sin contar los demás países. Cada día se unen mas países y mas países a este conflicto.
    Espero tener la suerte y el privilegio de al menos contar un poco en este diario, y no morir . ya que cada día tienes el miedo de morir.
    2o día de mi diario: 11 de Junio de 1941:
    Hoy es un día mas en este infierno, hoy es mi cumpleaños, mi padre murió el mes pasado en la guerra, sentía mucho dolor al no poder enterrarlo ni ver su cuerpo, para la sociedad es un muerto más pero para mi y para mi familia lo era todo, gracias a el comíamos y más cosas.
    Supongo que ahora tendré que ocupar su lugar y ponerme a trabajar y sacarlos a delante, en estas circunstancias y tiempo de
    
    guerra es muy difícil comer, pasamos mucha hambre, frío, miedo etc..
    Ayer 10 de junio Mussolini y Hitler se reunieron, y Mussolini salió un poco disgustado o al menos eso ponía el periódico ya que ayer era la primera vez en 2 meses que se vendían, parecía que la guerra se estaba calmando o al menos me daba esa impresión no he estado escribiendo por que no he tenido tiempo.
    Me despido y como dije en el primer día del diario, espero tener la suerte y privilegio de al menos contar un poco más.
    3o día de mi diario: 7 de agosto de 1945
    Ha pasado mucho tiempo desde que escribí en el diario, 4 años para ser exacto, sigo vivo, aun que esto no es vida, vivir con miedo, pensando en que en cualquier momento te matará un soldado alemán o una bomba estallará.
    Ayer 6 de agosto, Estados Unidos bombardeo a el Imperio de Japón, dejó muchas muertes y heridos. Todo el mundo cree que si Japón no se rinde, le tiraran otra bomba atómica, yo quiero que se rinda ya par que acabe esta guerra que lleva ya 6 años y quien sabe cuantos mas años , meses o días le queden.
    Tras 6 años de guerra como he dicho han muerto miles y miles de personas y cientos de ciudades destruidas, como en la que me crie, llevo viviendo en el norte de Polonia mas de un año y medio.
    Aquí me despido y espero volver a tener suerte de escribir otro días mas en este diario.


    Camilo Aguirre Londoño. 4º A

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  18. Diario de Juan Bahamonde Ramírez 4ºD

    10 de Junio de 1939

    Soy Juan Bahamonde Ramírez, este día hubiese sido uno más, de no ser, claro, por el hecho de que mi madre decidió que partiría hacia Francia en busca de una realidad en la que no existe un país sometido por un dictador absoluto, en el que una realidad donde temes que la aviación destruya por completo ciudades matando civiles inocentes sea solo producto de un mal sueño, por aquel entonces, esa realidad es la que me desgarraba tan solo dos meses atrás. España quedó en ruinas tras la guerra civil, y tan solo por ciertas personas que deseaban poder y riquezas, el egoísmo de las personas ha llevado a la destrucción de un país, de vidas, de esperanzas.
    Yo, no obstante decidí no partir con mi madre, desde León, a mi parecer, es un suicidio recurrir al exilio, si por ejemplo Francia se encontrara más cerca, lo lograría entender. Sin embargo, al hacer uso de mi palabra mi señora madre partió sin mí entre un manto de lágrimas. Tras la muerte obvia de mi padre durante la batalla del Ebro ya a pocas cosas le daba importancia, ese viejo significaba mucho para mí, aunque no como al resto de chicos, mi padre simplemente era eso, “mi padre”, para mí siempre ha sido mucho más importante quien se gana un hueco en tu vida que quien ya lo tiene desde que naces por obligación.
    Fue un día demasiado caluroso como para ser de principios de Junio, toda la gente que yo conocía había partido ya fuera de España, todos tenían miedo, todos excepto yo, yo no tenía inconveniente en mentir sobre mi afinidad política o mostrarme sumiso ante las decisiones del nuevo jefe del gobierno, Francisco Franco Bahamonde, qué casualidad.
    Creo que fui el único idiota que se quedó en este país lleno de caos y destrucción, aquí ni el más rico tiene qué llevarse a la boca. Estoy solo, en una casa solo para mí, buscándome la vida junto a otros chavales, hombres y mujeres que no tienen recursos para salir de este infierno.



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    1. 29 de Septiembre de 1939


      Pasaron muchos meses antes de recibir noticias realmente interesantes, me dediqué todo el verano a trabajar en pueblos lejanos donde la destrucción causó daños, cada día un camino tedioso de muchos kilómetros hasta el pueblo donde se me requería junto a mis “compañeros” de rutina, trabajos forzosos de obra, un sueldillo miserable para conseguir comer y quedarme con algo de calderilla e ir ahorrando poco a poco, tener dinero es importante al fin y al cabo.
      Hubo noticias frescas aquel día, en el que salí de mi rutina y decidí leer un periódico que encontré por ahí. “ALEMANIA INVADE POLONIA”, “LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL HA SIDO DECLARADA POR HITLER”, bla bla bla… aquellos hechos estuvieron en todas las primeras páginas, otra gran guerra se desató, pero al parecer, nuestro “generalísimo” Franco no tuvo intención de participar en ella -“algo que hace bien este hombre”- pensé. Siempre he estado al tanto de asuntos de política, tal y como lleva el mundo desde que nací, mejor tener las ideas claras y que no te manipulen, cosa que al parecer solo yo entendí, de no ser así, las cosas irían algo mejor. España se iba recomponiendo del horrible tiempo de guerras que sufrió, todos nos encontrábamos oprimidos y faltos de derechos gracias a Franco, pero por nuestro bien lo asumimos y normalizamos. Me consideraba un rebelde, desde que tengo consciencia siempre estuve en contra de nuestros gobernantes, y, obviamente, no sería menos para Franco que saborear mi rebeldía.
      Los paisajes desolados de los pueblos en ruinas iban cogiendo algo más de color para aquel entonces, España volvía a moverse por el buen camino, pero al mismo tiempo, el mundo se encontraba patas arriba, todo aquel caos no sé si incrementaba mi depresión por encontrarme solo o me hacía preocuparme por otras cosas, muchas veces pensaba que me explotaría la cabeza, tenía que dejar de pensar tanto en el mundo exterior y preocuparme más por sobrevivir, llevaba meses solo en una ciudad realizando a diario larguísimos viajes para ganarme algo de comida, aunque la situación iba mejorando, todo iba dejando de ser tan tétrico y angustioso, y a todo ello se veían mejoras en el resto de la estructura del país.


      2

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    2. 3 de Diciembre de 1939

      Seamos breves, voy a morir, fue un grave error entrar en combate con las fuerzas de seguridad junto a los guerrilleros que luchan por rebelarse ante la autoridad tan injusta que azota nuestro país, si al verles tan llenos de ira y determinación no me hubiese unido a ellos no tendría que estar en un callejón esperando mi muerte. Vi a uno de los soldados matando a una mujer, a dos hombres, no pude callar mi alma justiciera, estoy harto de estarme sometido a una religión que no comparto, a unas ideas con las que estoy en contra, y a pasarme la vida sin los derechos y libertades que me pertenecen. Estoy asustado, le partí un ladrillo en la nuca a ese malnacido, y si solo oponer resistencia ante la autoridad es motivo para ir a matar… no sé qué tan horrible es el destino que me espera. Aun puedo esconderme aquí, pero sé que no es suficiente, sé que este es mi fin, solo quiero dejar constancia del daño que se le está y se le ha hecho a este país, todo se consigue a base de miedo, odio, desesperación, manipular, bien, pues eso termina cobrándose la vida de muchísimas personas que, al igual que yo, lucharon por tener su libertad de vuelta, un saludo y muchísima suerte para quién termine leyendo este mi diario, espero que no estés viviendo la horrible realidad que he estado viviendo yo.
      Me han encontrado, solo tengo un par de segundos antes de que me disparen a traición, estoy seguro de que ni siquiera estarán seguros de que yo sea a quien buscan.

      Adiós.

      3

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  19. 11 de Junio de 1940.
    Hoy 11 de junio de 1940 es en cumpleaños de mi hermano. cuando estábamos solo en casa los dos se escuchaba un ruido muy extraño y estábamos asustado por que no sabíamos que era. nosotros escuchábamos muchos aviones que pasaban por encima de nosotros. cuando nos despertamos nos dijeron que fue un bombardeo que de aviones que fuero na luchar contra Alemania. Mi padre estaba trabajando allí cuando me entere que todo el pueblo había sido destruido me entro algo por el cuerpo y deje a mi hermano solo y salí a buscar a mi padre que estaba en Alemania y era el que conseguía todo para mi y para mi hermano.
    14 de junio de 1940.
    Echaba de menos a mi padre cuando de repente me entere que había muerto todo el mundo en el bombardeo, yo ya no sabía que hacer solo quedamos mi hermano y yo en un cuarto muy oscuro donde nos encerraron y nos dejaron amarrado para que no nos escapáramos. nos tenían encerrado en un sito donde no se veía nada, solo podía hablar con mi hermano cuando el me preguntaba que que hacíamos allí le dije que no sabia nada de lo que estaba pasando que era todo muy extraño y sabia el porque estábamos encerrado en un cuarto. El me dijo que tenía que estar pasando algo muy malo porque no dejaba de sonar tiroteos y personas gritando y llorando pidiendo ayuda.

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  20. 1 de agosto de 1940
    Estaba en mi casa como en un día normal, con mis padres, mi hermano de 15 años y mi hermana de 11, cuando de repente escuché como entraban en casa a golpes, entraron dos hombres altos y fuertes, con pistolas amenazandonos diciéndonos que salgamos de nuestra casa sin decir una sola palabra, yo, agarrada a mi madre y mi hermana salí llorando, sin creer que esto nos tocaría vivir a nosotros. Mi padre, se enfrentó a uno de ellos, y el hombre nazi le repente le pegó un tiro sin pensarlo,delante de mis hermanos y delante mía, no tendré recuerdo más duro que este, ver cómo mataron a mi padre, mi madre, al ver a mi padre en el suelo después de que le pegaran el tiro, se tiró al suelo intentando hacer algo para salvarlo llorando desconsolada pero el hombre más alto de los dos le amenazó diciéndole que si no se levantaba le pegaba a ella otro tiro, mi madre, que siempre fue una mujer muy echada para alante, se enfrentó también a él, y cosa que nos esperábamos, la mató.
    Solo quedamos mis dos hermanos y yo. Nos llevaron al campo de concentración nazi Arbeitsdorf, Alemania, a mi hermano se lo llevaron, y no lo hemos vuelto a ver, y por suerte nos dejaron a mi hermana y a mi juntas.No podía creer lo que estaba viviendo.
    2 de agosto de 1940
    Todavía sigo en esta amargante historia en la que se ve reflejada miles de heridos y muertos, que, por suerte no somos ninguno de ellos. No me puedo creer que siga en esta pesadilla, sigo en en el campo de concentración nazi y sin visibilidad alguna de salir de aquí. Tengo miedo, sé que en cualquier momento puedo morir o ser herida, tengo hambre, estoy angustiada, pues practicamente estoy sola, a mis padres lo mataron, y mi hermano desapareció, rezo para que esté vivo, y mi hermana, mi hermana por suerte esta conmigo, es mi gran apoyo. Cada vez que doy un paso veo muertos y más muertos, y gente buena, muy buena a la que quiere librarse de todo esto. Para mi todo esto es impactante, nunca había visto cómo mataban a gente sin piedad, a balazos y cada paso que doy veo más muertos en el suelo tirados como si fueran basura. He visto cómo quitaban a unos muertos las dentaduras, ropa de niños, de niños de 0 a 10 años, manchada de sangre, los zapatos de personas muertas, su ropa,sus cepillos de dientes, todo está tirado en el suelo junto a un montón de tierra. Personas, que tendrían hijos, padres, hermanos, tíos, muertas y tiradas en un hoyo como si no valieran nada.
    Intento "dormir", duermo en una "tumba",una especie de cama similar al agujero de una lápida de pared, una encima de otra, mi hermana duerme siempre a mi lado, cada vez que la miro pienso en cómo podría hacer para salvarla, para que una niña de 11 años no muera y la tiren como si no valiera nada. Mi compañera, Julia, duerme arriba mia, nos damos ánimos una a la otra, ella también lo ha perdido todo, incluso su hija. Tiene 32 años y tenía una niña de 6 años a la que mataron, está destrozada. Me ha contado una cosa que solo yo se,me siento afortunada de saberlo y saber que tengo alguien que confía en mi y en la que puedo confiar, me ha dicho que está embarazada de 4 meses, que espera un niño, al que ya tiene pensado el nombre, Julián. Está preocupada pues, no sabía si los nazis saben que

    está embarazada, porque, si se enteran, la pueden matar sin darle ni un minuto de vida más.

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    1. 3 de agosto de 1941
      Me he levantado, y mi hermana me ha preguntado ¿Por qué mamá y papá no vuelven? se me ha roto el alma al escuchar esta pregunta, no sabía que contestarle, la ignoré. Estoy agobiada, sólo quiero volver a casa, recuperar a mis padres y mi hermano. Me llevé toda la noche pensando en lo que me dijo Julia, no paro de darle vueltas a ese tema, además de eso, he visto como mujeres embarazadas y algunas con niños en brazos esperan desnudas para que la mataran en una fosa y como un nazi, la mata con una pistola a sangre fría, sin compasión. Se me descompuso la cara, nunca había visto cosa igual, estaba impactada, las mataban y las tiraban como si nada. Julia para mí se ha vuelto un pilar fundamental, me ayuda mucho, me dice frecuentemente que mi hermana se parece muchísimo a su hija. Los nacis dijeron que no podíamos pasar de los dos metros acercándonos a la alambradas, ni podíamos dormir con chaqueta ni sin ropa interior. Nosotras nos impactó todo esto, a mi por lo menos se me estaba haciendo muy duro esto de estar sola, al cuidado de mi hermana para intentar que no le pase nada, sin mis padres, sin saber si mi hermano está vivo, está muerto, si está herido, sin saber nada. Me duele que mi hermana tenga que ver a niños como ella tirados, muertos, sangrando, incluso ver como matan a tres mujeres embarazadas y con niños encima de ellas, intentando, como instinto de madre, que no le de la bala a su hijo. En fin, no se si de esta pesadilla saldré viva, si saldré directamente, porque en un sitio así, la mayoría de las personas no salen vivas, sólo espero que mi hermano esté vivo, y que salga de aquí vivo, y por supuesto mi hermana, mi hermana que sobreviva a todo esto.

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  21. Hoy Lunes 6 de agosto de 1945(Hiroshima) me he levantado a las siete y media de la mañana como todos los días de lunes a viernes para ir al instituto y mientras estaba sentado en el salón tomándo el café, de repente, escucho unos aviones pasar, salí a la calle a ver qué pasaba pero no vi ninguno, de repente escuché un ruido muy fuerte y a mucha gente gritar , la gente corría de un lados otro. Entre en casa y llamé a mi madre que aún dormía y de nuevo salíamos a la calle, todo estaba cubierto por una especie de neblina, note como un picor en la garganta y los ojos me empezaron a llorar. Mi madre decidió llevarme al hospital y de camino a él pudimos ver a mucha gente tirada en el suelo pero a llegar fue aún peor, la gente estaba por todas partes, pasillos, salas , entrada. Mucho de ellos tenían los mismos síntomas que yo y otros estaban peor incluso peor , no podían respirar y estaban casi ciegos.
    Al no ser de los más urgentes me tuvieron allí toda la tarde para que al final nos trasladaron a otro hospital por no haber espacio . Al llegar al otro hospital me sacaron sangre directamente, me pusieron oxígeno y allí terminó el día.
    Hoy Martes 7 de agosto de 1945 me he levantado con dolor en todo el cuerpo, mareos y vómitos. El día ha amanecido nublado. A las 8 de la mañana vinieron dos enfermeras que nos atendieron a mi a mi madre y a mi. Primero nos miraron los ojos, después nos tomaron la temperatura, nos sacaron sangre, cogieron nuestros datos. Yo les pregunté qué había pasado y me dijeron que no había pasado nada grave pero yo sabía que no era verdad porque yo escuchaba a mucha gente llorar así que decidí pedirle una radio al señor que tenía a mi lado y así poder escuchar las noticias. De repente escuché que habían fallecido noventa y cinco mil personas en unos bombardeos de hiroshima, al escuchar esto el corazón se me partió en dos, no podía parara de llorar y de rezar para que nadie de mi familia estuviera en esa cifra. Gire la cabeza y vi a mi madre y vi que estaba muy pálida y llorando, esa tarde fue la peor de mi vida, el señor de la cama de al lado falleció, decidí quedarme con su radio. Mi madre empezó a empeorar, las enfermeras no nos podían atender y tampoco había comida para tanta gente así que fue nuestro primer día sin comer, luego vendrían muchos más, solo tomábamos una sopa al medio día. Esa noche nos volvieron a sacar sangre, mi madre apenas tenía fuerza y yo empezaba a notarme más flojo. Al final conseguí dormir.
    Hoy miércoles 8 de agosto de 1945. Yo creía que ya había pasado el peor día de mi vida pero estaba equivocado, lo recordaré el resto de mi vida, es más, nose si llegare a recuperarme algún día. Al despertar mi estaba muy grave y no mejoraba con ningún tratamiento, mi brazo se está durmiendo y mi cuerpo estaba muy dolorido. Para escapar de esta horrible situación decidí poner la radio. La cifra de fallecidos había aumentado a cien mil personas. Otra vez me vine abajo y empecé a llorar. A las ocho y cuarto vinieron las enfermeras otra vez a ver cómo seguíamos. De repente tuvimos compañía en la habitación, esta vez era una chica joven, estaba muy pálida y tiritaba de frío. Le pregunté su nombre pero no me respondió, más que enferma se le veía triste, quizás había perdido a parte de su familia. A las dos y media nos trajeron la sopa del día y me quedé dormido, al despertar llegó la peor noticia de mi vida, mi querida madre, la mejor madre del mundo había fallecido cinco minutos antes. El mundo se me vino encima, no reaccionaba, no me había despedido de ella, no había podido decirle lo mucho que la quería y cuánto la necesitaba. Algo extraño sucedió, quería llorar pero ni una lagrima salía de mis lacrimales, lo intente con todas mis fuerzas pero era imposible. Según avanza la noche mi estado de salud también empeoraba tanto que incluso pensé que a lo mejor no veía amanecer. Entonces gire mi cabeza y le dije a la chica nueva que mi nombre era Jesús Ortega González, apenas tenía fuerzas para hablar, no me quedaban fuerzas

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    1. , le dije a duras penas que si moría esa noche se quedará mi diario y la radio y si algún día llegaba a conocer a algún familiar se lo diera, la radio se la podía quedar. Y ahora sí que terminó mi diario, no creo que mañana sea un nuevo día para

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  22. DIARIO (I)
    Roma, agosto 1940
    Hace un calor insufrible en esta casa, que se vuelve más pegajoso con el sonido de las campanas de San Giovanni Laterano. Salir a la calle se convierte en una búsqueda de sombra y gente con la que conversar acerca de esta locura en la que nos encontramos desde junio.
    Ha sido la gota que ha colmado el vaso de este sinsentido que estamos viviendo desde que los fanáticos Camisas Negras tomaran Roma hace casi veinte años como si fuese algo suyo, que el pelele de Vittorio Enmanuelle III le entregase el poder a Mussolini para volverse “sordo y ciego” a partir de entonces y que la gente se abandonase al sueño de un fantoche que vociferaba desde el balcón después de conquistar Abisinia, esos locos sueños imperialistas que llegaban con tanto retraso… Y por si faltaba algo nos metió en la guerra de España, esa pobre gente que vivió por adelantado lo que tenemos ahora aquí.
    ¿No dejaremos de sufrir nunca? Han pasado poco más de veinte años desde que terninó la Gran Guerra, que nos sobrepusimos al horror que generaron los poderosos, esos que ponen su sentido del honor y del prestigio por encima de la sangre derramada por la gente de siempre, los de abajo.
    Mi padre, que nació al lado de Nápoles y luchó con Garibaldi se revolvería en su tumba si viera en qué se ha transformado esta patria que él contribuyó a formar. La unificación… Ya llevaba unos cuantos años para cuando nací, pero mi padre -casi tan ingenuo como yo- seguía pensando que era como tocar el cielo con las manos, que habían expulsado a los extranjeros del suelo italiano y que por arte de magia se recuperarían esplendores de tiempos pasados, muy pasados.
    Los reyes se sucedieron en el trono y a ninguno le ha importado el bienestar de “su” pueblo, la miseria se fue propagando hasta que nos pasó por encima el fantasma de esa terrible guerra en esta desorientada Italia que cambió de un bando a otro, que confió en promesas territoriales que luego no se cumplieron, convirtiéndose en la rabieta de un payaso que de socialista pasó a ser el Duce.
    La mezcla de miedo, inseguridad e ignorancia fue tierra abonada para que ideas de obediencia ciega, partido único, desfiles y aspavientos dieran este fruto sangriento del fascismo… Yo ya soy vieja, pero sigo lúcida y fiel a mí misma, guardando secretos de lucha contra este horror, ayudando en la medida de lo posible a quienes se enfrentan de verdad y a diario a estas malas bestias que adoran como su dios la violencia y el fanatismo, la destrucción irracional de cualquier atisbo de libertad.

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  23. DIARIO (II)
    Roma, septiembre 1943
    Se cumplen en estos días un año de la victoria de los británicos y americanos en el Norte de África, El Alamein creo recordar que se llamaba el sitio. Lamento la muerte de esos pobres italianos y no veo el día en que se pueda acabar con todo esto, pero en este batalla de sentimientos gana la indignación y la rabia.
    Cuando creía que la situación no podía empeorar han llegado los nazis invadiendo el norte, de nuevo el poder de la bota contra la razón. Pero esta vez no estamos desprevenidos: la Resistencia que se venía enfrentando -con poco éxito, es cierto- a los fascistas de Mussolini, se ha organizado en una guerrilla, los partisanos. Ojalá pudiera formar parte activa, empuñar un fusil y morir luchando, pero no hay sitio para mí más que en la retaguardia, pasando información y haciendo lo posible para que ellos consigan acelerar el final de este caos estéril.
    Llegan noticias del avance de los Aliados, después del horror de Stalingrado. El Reich invencible ya no lo es, se dedica a sus vilezas y si hay que hacer caso a lo que se dice, la desaparición masiva de judíos en Alemania se convertirá en una de las grandes cuestiones a las que tendrán que dar respuesta; si no fuera por todo lo que llevo visto, aún sería capaz de asombrarme de este crimen contra su propio pueblo ¿qué estarán haciendo con toda esa gente? Se cuentan cosas muy difíciles de creer, incluso para esta pandilla de desalmados.
    Fascistas, nazis, gente con poder y dinero capaces de engañar a un pueblo desorientado, incapaz de discernir la realidad y su capacidad de transformación. Queda mucho por batallar, y después de nosotros vendrán otros que serán más y lo harán mejor, no me cabe duda.

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  24. DIARIO (III)
    Roma, abril 1945
    Camino por mi querida Vía Merulana, entro en Santa Maria Maggiore y me embeleso con sus mosaicos, la belleza gana de mano a la devastación en la que se ha convertido esta ciudad, sus fuentes secas, sus calles convertidas en escombreras…
    Del norte llegan noticias: los partisanos han fusilado y colgado por los pies a Mussolini y su amante en una plaza de Milán; quizá el mundo pueda ser mejor a partir de ahora, aunque me asombra lo larga que es la sombra del miedo, ese mismo que he visto en los ojos de tanta gente al conocer el destino del Duce, ese que los iba a llevar de la mano por senderos gloriosos, a recobrar el esplendor de la Roma imperial y ni se sabe cuántas fantasmadas más.
    Ahora cada cual deberá aportar su esfuerzo, aceptar la tremenda carga de la libertad entre el desastre al que nos han conducido, buscar vías de reconciliación, y no va a ser una tarea fácil. Todos tenemos a quien llorar, la ausencia nos persigue a cada paso que damos entre la ruina en que han convertido el mundo.
    Llegan muchachos americanos bien alimentados, con caras cansadas y miradas de asombro. Nunca han visto en su país nada ni remotamente parecido a lo que se encuentran aquí, y casi todos están convencidos de que contribuyen a nuestra liberación; si durante tantos años he mantenido silencio formando parte de la Resistencia, trabajando codo con codo junto a gente tan distante en ideas y planteamientos, no parece ser éste el momento de mostrar los libros de Malatesta que me han acompañado mientras hacía mis labores cotidianas, luchando por la supervivencia mientras alentaba la llama de la indignación.
    Es cuestión de poco tiempo que caiga el Reich; Adolf Hitler anda escondido, cobarde hasta el fin como todos los de su calaña. Quedan ya muy lejos las luces de los miles de antorchas que iluminaban sus sueños de megalomaníaco, de los gritos de entusiasmo… Alemanes, italianos, franceses, británicos, gente común y corriente que merece justicia y paz, más allá de las banderas, las fronteras, el idioma. Hombres y mujeres que en pie de igualdad tienen ante sí un largo camino de reconstrucción y aprendizaje, de mantener un legado de lucha y memoria, de ser conscientes de los errores cometidos y que no vuelvan a repetirse. O somos la humanidad o no seremos nada, y no habrá belleza que nos pueda salvar entonces.

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    1. Comentarios recogidos tras la lectura del Diario en 4º A:
      - Salvo el párrafo final, lleno de emoción, predominan demasiado las ideas y los hechos.
      -Se ha saltado las normas impuestas a sus alumnos y alumnas: poner varias entradas.
      - Es difícil de entender para la mayoría del alumnado de 4º de ESO
      - Resulta una excelente síntesis de la IIGM desde la perspectiva de la Resistencia
      - Rafael V El Intenso comenta que está muy bien escrito y "currado"
      - Álvaro I El Resentido dice que le has decepcionado, que esperaba más.
      - José Miguel II El Alma de la Fiesta cree que le falta "chispa" y que necesita más signos de puntuación, sobre todo, comas.
      - Gonzalo III El Cartapacio alaba el amplio vocabulario.Sin embargo, le resulta poco atrayente.
      - Rocío V La Mudita intenta expresar sus opiniones pero son tantas que no encuentra palabras ante la sobredosis de palabras del trabajo de su maestra...
      Con cariño, siempre,
      4º A, sabiamente guiado por Leonor XXVII La Leona sin dientes

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  25. Nunca hubo profe tan agradecida por los comentarios recibidos, que me apresuro a anotar. Gracias incrementadas a Leonor por hacer magia a partir de cualquier cosa.

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