28 de enero de 2013

cachito, cachito....

Abrimos la veda para que en los comentarios de esta entrada haya fragmentos de texto, microrrelatos, citas o lo que apetezca.

El único requisito es que aparezca la procedencia, preferentemente en plan referencia bibliográfica y así matamos dos pájaros de un tiro: leemos el "cachito" y nos entran ganas de ver el resto.

¿A qué estamos esperando?


11 comentarios:

  1. "La nueva hermeneútica puede dar al traste con todo"

    ABRAHAM: Heme aquí, Señor, en la tierra de Moriah exactamente en el monte que indicaste. Está afilado el cuchillo escrupulosamente; apenas va el niño a enterarse.

    ANGEL DE YAHVÉ (para sí): Cada día estoy más convencido: tiempos son estos de fantasmagorías y superstición.

    VOZ: Soy el ángel de Yahvé. Detén tu mano, Abraham. Porque ahora he visto que en verdad temes a Dios, pues por mi no has perdonado a tu hijo, tu unigénito.

    ÁNGEL DE YAHVÉ (con los ojos como platos): ¿De quién es esa voz...? Oh, Señor; nadie me va a creer cuando cuente esto.

    ABRAHAM: Así se hará, si ese es tu deseo; pero no sé si tiene mucho sentido habernos dado semejante caminata para esto.

    VOZ: Mira a tu espalda, Abraham.

    ABRAHAM: Sólo veo montes por todos lados, y un carnero, con lo cuernos enredados en la jara.

    VOZ: Ofrécelo en sacrificio, aunque sólo sea para aprovechar el porte.

    ABRAHAM: Ya puestos...

    EL CARNERO (aparte): Dirán que es una pregunta improcedente, pero es muy normal cuestionarse los hechos que le van a costar a uno el pescuezo: ¿Es la ventriloquia una gracia divina o un arte demoníaco?

    ÁNGEL DE YAHVÉ: Yo me voy de aquí; si le da a Dios por bajar, se me va a caer la cara de vergüenza ajena.

    ESCUDERO, Alberto, en "Antología del microrrelato español (1906 - 2011)", pp 246-247. Cátedra, 2012.

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  2. ¡Qué cosa tan bonita! No pensaba yo que al abrir el blog de la biblioteca me iba a encontrar con algo así. Felicidades a quien corresponda, cuyo nombre no escribo por envidia.
    Ahí va mi aportación. Es un trocito de un poema de Kavafis:

    El joven poeta Eumenes
    se lamentó un día a Teócrito:
    "Llevo escribiendo dos años
    y solo he compuesto un poemita...
    Veo con tristeza qué alta
    es la escalera de la poesía" (...)
    A lo que Teócrito replicó: "Palabras como esas
    son impropias, blasfemas.
    Feliz y orgulloso deberías sentirte
    de estar en el primer peldaño.
    Lo que acabas de hacer es algo maravilloso. (...)
    Incluso ese primer peldaño
    es un largo camino para el mundo ordinario.
    Y tú ya eres, por derecho propio,
    miembro de la ciudad de las ideas"

    KAVAFIS, Constantino P; "Obra escogida" Barcelona, 1984

    PS: Después de esto me pregunto si podríamos pensar que el cordero parlante de la anterior entrada pertenece también a la ciudad de las ideas.

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  3. Sin palabras

    El mar guardaba aún en su seno el calor del día, exhalándolo en un aliento cálido y amargo que iba a perderse por el aire nocturno. Entre la sombra de la playa anduve largo rato, lleno de dicha, de embriaguez, de vida. Pero nunca diré por qué. Es locura querer expresar lo inexpresable. ¿Puede decirse con palabras lo que es llama y su divino ardor a quien no la ve ni la siente?

    Luis Cernuda. OCNOS. El amante.

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  4. Gracias por invitarme a participar del blog. He elegido un fragmento de casi el inicio de unos de los cuentos más inquietantes y sugerentes de Julio Cortázar:

    (...)Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tiré contra la puerta antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad.
    Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:
    —Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado la parte del fondo.
    Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados.
    —¿Estás seguro?
    Asentí.
    —Entonces —dijo recogiendo las agujas— tendremos que vivir en este lado.
    Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que tejía un chaleco gris; a mí me gustaba ese chaleco.(...)

    Julio Cortázar: Casa tomada.

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  5. En mi línea....

    VIDA

    Después de todo, todo ha sido nada,
    a pesar de que un día lo fue todo.
    Después de nada, o después de todo
    supe que todo no era más que nada.

    Grito "Todo", y el eco dice "Nada"
    Grito "Nada" y el eco dice "Todo"
    Ahora sé que la nada lo era todo,
    y todo era ceniza de la nada.

    No queda nada de lo que fue nada.
    (Era ilusión lo que creía todo
    y que, en definitiva, era nada)

    Qué más da que la nada fuera nada
    si más nada será, después de todo,
    después de tanto todo para nada.

    José Hierro

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  6. -- ̈Y bien? -apremió Terrier, haciendo castañetear las uñas.
    --Pues... -empezó la nodriza- no es fácil de decir porque... porque no huelen igual por todas partes, aunque
    todas huelen bien. Veréis, padre, los pies, por ejemplo, huelen como una piedra lisa y caliente... no, más
    bien como el requesón... o como la mantequilla... eso es, huelen a mantequilla fresca. Y el cuerpo huele
    como... una galleta mojada en leche. Y la cabeza,en la parte de arriba, en la coronilla, donde el pelo forma un
    remolino, ̈veis, padre?, aquí, donde vos ya no tenéis nada... -y tocó la calva de Terrier, quien había
    enmudecido ante aquel torrente de necios detalles e inclinado, obediente, la cabeza-, aquí, precisamente aquí
    es donde huelen mejor. Se parece al olor del caramelo, !no podéis imaginar, padre, lodulce y maravilloso que
    es Una vez se les ha olido aquí, se les quiere, tanto si son propios como ajenos. Y así, y no de otra manera,
    deben oler los niños de pecho. Cuando no huelen así, cuando aquí arriba no huelen a nada, ni siquiera a aire
    frío, como este bastardo, entonces... Podéis llamarlo como querais, padre, pero yo -y cruzó con decisión los
    brazos sobre el pecho, lanzando una mirada de asco a la cesta, como si contuviera sapos-,!yo, Jeanne Bussie,
    no me vuelvo conesto a casa.


    El perfume , historia de un asesino .

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  7. La BNE (Biblioteca Nacional de España) inaugura la exposición "El despertar de la escritura femenina en lengua castellana" y con este precioso motivo me acuerdo de María Zambrano cuando le escribe, furiosa no recuerdo por qué, a su amado Gregorio del Campo y le dice :Te equivocaste totalmente, "¡yo soy lo que me da la gana ser!".(Sólo lo que aparece entrecomillado es literal, lo anterior es un resumen de cosecha propia).

    Y también repitieron aquellas palabras, esta vez para sí mismas, Concepción Arenal, María Goyri, Emilia Pardo Bazán o Rosalía de Castro.De Rosalía elijo:

    "Cuido una planta bella que ama y busca la sombra, como la busca un alma huérfana..."y ahora voy a buscar cómo sigue este "cachito"y espero que alguno de los que leen esto también lo hagan.

    Abajo pego el enlace a la BNE.

    http://www.bne.es/es/Actividades/Exposiciones/escriturafemenina.html

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  8. Seis y cuarenta de la tarde de un día de marzo.
    Paula abre la puerta del Starbucks. No hay nadie haciendo
    cola. Un chico calvo y delgado, con barba, la atiende con una
    bonita sonrisa. La chica pide un caramel macchiato, una espe-
    cialidad con caramelo y vainilla. Paga la consumición y sube
    a la planta de arriba a tratar de poner un poco de orden en su
    desordenada cabeza.
    La sala está prácticamente vacía. Una parejita tontea en un
    sillón cerca de uno de los grandes ventanales que dan a la calle.
    Paula los mira de reojo.

    Canciones para Paula - Blue Jeans

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  9. La felicidad esquiva...

    Don Rafael se licenció en Derecho, contrajo matrimonio y perdió la costumbre de ocupar sus noches detrás del callado misterio de las estrellas. De vez en cuando, ordenaba sacar el catalejo al jardín y soñaba, porque era un insatisfecho innato. Envidiaba la posición y la riqueza de los demás, la belleza de las damas de los otros, la sabiduría de unos pocos, la prudencia de unos escasos individuos y la felicidad de casi nadie. Por ello, su vida estaba hecha de un constante anhelo y desazón por la insatisfacción de sus deseos, lo cual le llevaba a soñar sin ser poeta, a enamorarse sin ser un don Juan, a escalar posiciones siempre por delante de los otros, simulando que en esto consistía la felicidad, y, dado que además era inteligente, sabía mantener las posiciones conquistadas aunque fuera a costa del odio y la envidia ajena. En definitiva, los suyos no eran más que gestos a tientas, desesperados, con el propósito de atrapar la felicidad. El problema es que no lo conseguía y en momentos de sincera reflexión invariablemente se reconocía a medio camino de todo. Como Júpiter. Don Rafael era como Júpiter: demasiado grande, demasiado ambicioso, demasiado voluminoso para ser un planeta sólido, demasiado pequeño, demasiado débil para convertirse en una estrella con fuego, energía y luz propia. No obstante, como Júpiter, tenía satélites.

    Jaume Cabré. Señoría.

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  10. Te quiero preguntar hijo mío,
    si quieres que te traiga al mundo.
    Me parece de recibo plantearlo
    porque aquí afuera corre la pólvora
    y el desprecio encabeza las listas municipales
    y tu padre es un cobarde del montón
    que nunca ha plantado cara a su jefe
    y se miente a si mismo algunas veces.

    A pesar de eso, también considero necesario
    decirte que aquí hay flores y donantes anónimos
    y que lo que no hice por mí lo haré seguro por ti,
    que aquí hay amor y pan caliente
    y también canciones de Serrat
    y amigos que te invitan si escasea
    y un dibujo animado llamado Messi
    que hace sonreír a los pequeños.

    No sé hijo mío, piénsatelo,
    yo por si acaso te espero por aquí,
    a vuelta de hoja de este poema.

    Marwan - La triste historia de tu cuerpo sobre el mio.

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